El viejo Piotr

Cuando nació, en la tercer década del siglo XX, fue recibido con alegría por sus padres.
En aquellas épocas, en Usbekistán, el tener un niño era muy apreciado, y la familia de Piotr ya tenía dos niñas en su haber.
Su infancia fué como la de cualquier niño Uzbeko: alternaba las correrías entre las enrevesadas calles de Samarcanda con la clases de religión (Islam), y la visita al viejo Barak, un contador de cuentos e historias maravillosas, de los cuales los niños no dudaban ni un momento.
En el sombreado patio de Barak, los niños acudían de a docenas a escuchar los cuentos de este anciano, antiguo tejedor, que los deleitaba con historias de viajes reales e imaginarios, y los elevaba en el vuelo de su imaginación.
Allí se perdían las diferencias: los niños olvidaban que eran pobres, o ricos, Tayikos o Uzbekos, y se transformaban en viajeros por parajes lejanos, viendo cosas asombrosas, protagonizando historias que los iban formando.
Tal vez allí nació el deseo de Piotr de conocer el mundo. O tal vez no. Tal vez fue descubrir que su ciudad, su gigantesca, mágica y esplendorosa ciudad era solo una ciudad mas de su país. O que su país, era solo una parte más de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
También, con el tiempo, fue descubriendo mas cosas de la vida. Descubrió que era bueno para las canciones y la música, pero sobre todo, bueno para las matemáticas.
También descubrió el amor en los ojos de Jitka, una niña que fue su compañera de juegos durante toda su niñez.
No se sabe cómo, le regalaron una zanfonía que aprendió a tocar gracias a las indicaciones de su maestro de música, encantado de que un niño pudiera tocar tan extravagante instrumento.
Las melodías que arrancaba Piotr a su zanfonía eran mediocres, pero buenas. En general eran alegres, aunque la continuidad de su sonido es un poco limitante.
Pero donde más se destacó fue en las clases de matemáticas, donde sorprendía a sus profesores con complicados juegos de números (le decían "el malabarista") para demostrar soluciones a los problemas simples que le planteaban. En realidad adoraba el brillo en los ojos de Jitka cuando lo hacía.
Su habilidad pronto fue descubierta por las autoridades, que lo enviaron a estudiar a Moscú, donde en los años 50 participó en diferentes programas secretos de desarrollo de armas o cálculo de balística. Nunca se separaba de su zanfonía, cosa que era tolerada por sus superiores, que lo tomaban como una excentricidad normal en un matemático.
Nunca sabremos exactamente que hizo Piotr en esa época. Cuando le pregunto, su rostro se muda, y pierde su habitual dulzura, y me dice que prefiere no recordar.
Con el tiempo he ido sabiendo más y más detalles de su vida, como por ejemplo que dejó a su amada Jitka en Samarcanda, que pasó años pensando en ella, pensando en volver.
A fines de los 60 el programa de desarrollo en el que estaba Piotr se disolvió, y liberado de sus cadenas se dirigió raudo a su ciudad, para encontrarse conque Jitka ya no estaba allí: se había casado con un hombre varios años atrás, y luego se habia ido a vivir a otro lado, no se sabía donde. Algunos decían que fue deportada a Siberia.
Este golpe fue duro para Piotr, me cuenta gente que lo conoció que perdió el brillo de sus ojos, y que no tocó mas que canciones tristes en su zanfonía.
Salió sin rumbo fijo, y paseó por muchos, muchos, muchos paises. En todos ellos hacía trabajos temporales para vivir, o a veces tocaba su zanfonía para pedir una colaboración.
Al final, terminó estableciéndose en uno de los paises del este de europa, en Checoslovaquia, a la sazón parte del bloque soviético.
Hoy día vive en Praga, y se lo suele ver en el camino al Castillo, tocando su zanfonía.
Las melodías melancólicas, su mirada dulce, su sonrisa bondadosa, y sus ojos tímidos son su sello.

El hace parte de la riqueza humana de Praga.

Diego
26 de Octubre del 2006

Video de Piotr en Praga:


2 Reacciones
  1. Quetzali Dice:

    Maraviloso, Mágico, Alusinante... La historia de una vida que quien sabe de donde vino y sabe quien donde acabará... BQXU..


  2. Anónimo Dice:

    Muy interesante tu artículo, y poder ver al sr. Piotr tocando.

    Investigo la figura del gran zanfonista y recuperador de la zanfona, Faustino Santalices.
    Tienes más vídeos del Sr. Piotr?

    Un cordial saludo,
    Cástor Castro
    Ourense
    musicarabeosa@gmail.com